Programa 18 de Mayo de 2019

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Led Zeppelin siempre han sido una de las grandes leyendas de la historia del rock, y algo que ha contribuido decisivamente a ello es el hecho de haber rechazado sistemáticamente todas las ofertas de reunión que les han puesto encima de la mesa. El final de los 80s y el principio de los años 90s fue un periodo especialmente fructífero para las rumorologías en ese sentido. Hay quien dice que por aquel entonces era Robert Plant quien no daba su brazo a torcer, y hay quien piensa que esa fue una de las razones para que Jimmy Page decidiese cambiar de compañero de viaje para unir sus fuerzas a las de David Coverdale. Los años de mega éxito de Whitesnake ya eran historia; la música alternativa había barrido con todo ello, pero el tirón de Coverdale era todavía evidente, así que ambos se pusieron a trabajar en la consecución de un disco que fuera el perfecto híbrido de lo que tanto guitarrista como cantante significaban. O sea, el cruce de los Led Zeppelin más rockeros con los Whitesnake de aquellos tiempos.
El proyecto comenzó oficialmente en 1991. Las canciones del álbum se grabaron en forma de producción de alto presupuesto en estudios del más alto nivel, como los Little Mountain de Vancouver, Criteria Studios de Miami, o los míticos Abbey Road londinenses. Sin embargo, el disco en sí se retrasó en la postproducción durante más de un año, hasta que finalmente vio la luz en marzo de 1993.
Producción del gran Mike Fraser, quien venía de trabajar en aquella época con los propios Whitesnake, además de AC/DC, Aerosmith o The Cult, e importante la participación del batería Denny Carmasi, el hombre de Mostrose, Sammy Hagar o Heart. “Coverdale-Page”, que es como simplemente se denominó el álbum, llegó a disco de platino en Estados Unidos y Canadá, buenas ventas en otros países como el Reino Unido o Alemania y cosechó críticas mayoritariamente positivas, para terminar siendo un clásico casi olvidado…

El cataclismo que provocó el rock alternativo se llevó por delante a los Whitesnake de los cabellos cardados y a casi todos sus congéneres. Pero el destino, que es caprichoso, ha querido que grupos como ellos aún existan y gocen de buena salud, como queda probado con la edición del nuevo álbum de Whitesnake. Detrás de una más que dudosa portada y titulado “Flesh and Blood”, se acaba de editar después de más de un año de dilación. Significa la vuelta de la serpiente blanca tras su trabajo de versiones de Deep Purple en 2015, el cual no fue entendido por gran parte de público y prensa. Así que nos tenemos que remontar a 2011 para encontrar al antecesor de “Flesh and Blood” como disco original de estudio, y creo que en la comparación sale ganando este último capítulo de la serpiente blanca. En parte gracias al notable estado de voz de un icono generacional como es David Coverdale, y por supuesto porque el álbum está dotado de buenas y variadas canciones, dentro de lo que es el espectro de los últimos Whitesnake, en esa persecución por encontrar el balance de los últimos ochenta, los primeros años de esa década y la adaptación relativa a los tiempos que corren.
La formación se beneficia de una alineación de músicos ya estable desde hace muchos años, sobre todo en el caso del ex guitarrista de Winger, Reb Beach, quien co-escribe con Coverdale las canciones, y uno de los baterías más aclamados de Whitesnake, Tommy Aldridge que repite tras volver al redil en el anterior disco…

(Esta semana en Rocktopia: COVERDALE-PAGE, WHITESNAKE, BURNING RAIN, LAST IN LINE, OLA ENGLUND, PER WIBERG, OPETH y UNITED PROGRESSIVE FRATERNITY)

Programa 11 de Mayo de 2019

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No es la primera vez que abrimos el programa a través de nuestra sección del “Disco del recuerdo” con Fates Warning, una de las bandas seminales del prog metal desde sus inicios en los primeros años 80s. El cambio de milenio pilló al grupo algo descentrado, con proyectos como OSI o Redemption ocupando su tiempo, así que la edición de su décimo disco de estudio se fue postergando, con ecos de separación alimentados aún más con el anuncio de la marcha de su batería. Hacía cuatro años que Fates Warning habían permanecido en el silencio discográfico, así que la edición de “X” fue tomada por muchos como una despedida, aunque el grupo jamás lo confirmó.
El carácter casi intimista y ambiental del disco, plagado por numerosos pasajes de lento tempo y medios tiempos, hacían recordar épocas de discos magníficos como “A Pleasent Shade Of Grey”. Aunque “X” inspiraba menos oscuridad, la melancolía jugaba un papel importante, y la falta de pulso hizo que muchos lo consideraran un lanzamiento algo inaccesible. Pero es que el sino de Fates Warning siempre ha sido el de la evolución y la plasmación del estado de sus componentes con el paso de los años. Denso y pausado, sí. Pero también emotivo y con momentos mágicos. “Fates Warning-X” fue el trabajo que los de Connecticut requerían en ese momento, el de los fans que habían crecido con ellos…

Ese “X” fue el último disco en el que la personal manera de tocar la batería de Mark Zonder se plasmó en un álbum de Fates Warning. El jefe del combo Jim Matheos lo ha seguido teniendo en buena estima, y por eso le propuso colaborar en el nuevo disco de la dupla que forma con John Arch, el combo llamado Arch/Matheos.
Ocho años hace que esta pareja musical nos trajera su álbum de debut. Dos viejos amigos fundadores de Fates Warning que han vuelto a reverdecer laureles, dedicándose a lo que podría considerarse una evolución natural hacia la madurez de los primeros discos de los propios Fates Warning. Esto es heavy metal progresivo de libro, sin concesiones, en su concepción más clásica, con la voz súper aguda de Arch paseando sobre el filo de la navaja permanentemente, los guitarrazos de Matheos aportando con su sabiduría habitual el contexto oportuno, ralentizando y acelerando a discreción, y encontrando la inestimable ayuda de amigos de siempre, como otros ex de Fates Warning como Joe Dibiase, Frank Aresti o el mencionado Mark Zonder, los actuales Joey Vera y Bobby Jarzombek, o los prestigiosos bajistas Steve De Giorgio y Sean Malone.
Lo retoman donde lo dejaron, se titula “Winter Ethereal” y es nuestro disco de portada…

(Esta semana en Rocktopia: ARCH/MATHEOS, FATES WARNING, SPIRITS OF FIRE, SZIJARTO ZSOLT, PRISTINE, JACK SLAMER y ROBIN TROWER)

Programa 4 de Mayo de 2019

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En 1994, cuando la escena rockera norteamericana estaba copada por sonidos alternativos, industriales o extremos, un guitarrista como Michael Romeo se sentía fuera de lugar. Sus pasiones musicales estaban muy lejos de todo aquello. Él adoraba a los grandes compositores clásicos, las bandas sonoras, el rock progresivo y el metal neoclásico. O sea, justo lo contrario de los intereses de la industria discográfica y el gran público. Pero Japón siempre está allí para las causas imposibles, y Romeo se refugió en las audiencias del país nipón para poder darle acogida a su primer disco en solitario. La reacción a su primera obra sería lo suficientemente buena, como para que su compañía de discos le propusiera montar una banda, dejar a un lado su condición solo instrumental y enfocar su carrera a largo plazo. Romeo dio el sí. En pocos meses Symphony-X eran una realidad. La premura hizo que el casting de músicos y la posterior grabación de su primer álbum se realizarán a toda prisa. Por eso su disco homónimo de 1994 es considerado hoy en día, y con todas las razones, como un disco que no ha terminado de envejecer bien, con su tono amateur y su producción deficiente. Pero aquel trabajo tubo el mérito de acaparar atenciones, sentar precedentes y, además, no desentonaba tanto con los lanzamientos de algunos de sus coetáneos, también marcados por el signo de lo underground….

Symphony-X fueron, han sido y siguen siendo, una banda fundamental para Myrath, y es que estos comenzaron siendo una banda tributo de los primeros durante sus años iniciales de existencia, y además hicieron las veces de teloneros durante la gira de presentación del último álbum de Symphony-X. En aquella gira presentaron a toda Europa sus credenciales como bastión del metal exótico venido desde el norte de África. Myrath continúan con su carrera de crecimiento gradual en lo comercial y de afianzamiento de una propuesta por la que mezclan con notable fluidez la música de sus ancestros y la que les ha traído hasta aquí, que no es otra que el metal melódico de ribetes progresivos entregado en la bandeja de la pulcritud, y arreglado convenientemente con la intención de ser cada vez más accesible. La banda de Túnez da un paso más en ese sentido con la edición de “Shehili” con el que han terminado de apuntalar su sonido…

(Esta semana en Rocktopia: SYMPHONY-X, MYRATH, TILLIAN, FOREVER STILL, SEMANTIC SATURATION, LONELY ROBOT, DARK SUNS y SOURCE)

Programa 27 de Abril de 2019

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Los inicios musicales de un tipo como Michael Ammot estuvieron vinculados desde un principio a su vena más extrema y oscura. Bandas de death metal seminal como Carnage o Carcass escribieron las primeras líneas de su currículo antes de que llegaran Arch Enemy. Pero algo más habitaba en la mente de Ammot. Algo que necesitaba exponer y que a través de todos esos grupos le era imposible. Por eso, cuando aún militaba en las filas de Carcass, decidió crear un combo como Spiritual Beggars. Un híbrido de proto-metal, classic rock y blues ambientado en la década de los 70s. Corría el año 1992 y nada podía asegurar la continuidad de la banda en unos años imprevisibles, pero un subgénero como el stoner y sus estribaciones encontró acomodo en la amalgama que significó aquella cambiante escena musical, y los Beggars tuvieron su porción de éxito.
2002 fue un año de cambios para ellos. El vocalista Janne “JB” Christoffersson se incorporaba a la banda para ser partícipe de un pequeño giro hacia matices menos corrosivos y de alguna manera más melódicos. La banda de Michael Ammot mantenía la filosofía intacta, de hecho las diferencias entre el anterior y el nuevo cantante no eran significativas, pero decidieron pisar el nuevo siglo suavizando ligeramente sus aristas y haciéndolo todo más sónicamente discernible. Bajo esos preceptos se grababa aquel disco titulado “On Fire”…

Janne “JB” Christoffersson llegó a Spiritual Beggars desde su banda, Grand Magus, y de hecho siguió compaginando sus actividades en ambos grupos, hasta que en 2010 salió de los Beggars dando por finalizado el pluriempleo. Y es que Grand Magus siempre ha sido la criatura de Christoffersson, desde que en el lejano año de 1996 los fundara junto con su colega el bajista Mats “Fox” Skinner. Lo suyo siempre ha sido una reivindicación del metal más auténtico de raíz y poco postureo. Una amalgama que paso a paso fue sonando más a metal clásico, en momentos tocado todavía por la lentitud y la contundencia del doom, dándole especial protagonismo a los riffs pesados sobre los que cimentar sus canciones. “Wolf God” es la nueva entrega de los lobos de Estocolmo. Vivir de los prototipos hasta hacerlos creíbles y respetables en base a una honestidad inquebrantable. La insistencia en sus señas de identidad, en su condición elegida de banda de culto. La grandiosidad voluntariamente rechazada para mantener su vuelo a ras de suelo. Filosofía básica como en la canción que da título al álbum. Los lobos han vuelto…

(Esta semana en Rocktopia: SPIRITUAL BEGGARS, GRAND MAGUS, CORRODED, ALTITUDES & ATTITUDES, MONKEY3, PERVY PERKIN, A.C.T. y SAGA)

Programa 20 de Abril de 2019

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Una de las características de Dream Theater, sobre todo a partir de verse asentados como banda de referencia, fue su enorme ética de trabajo y su casi obsesiva pasión por crear música. Al final de la década de los 90s se produjo cierto movimiento de resurgimiento de la escena del rock progresivo y estilos afines, a nivel global. Una de las discográficas claves en aquellos años de nuevos bríos sería la californiana Magna Carta. Ellos se acercaron a Mike Portnoy, con quien estaban trabajando en diferentes proyectos, y le propusieron la confección de un súper-grupo a la antigua usanza. Portnoy elegiría a los músicos con los que quería trabajar y editarían el correspondiente disco. Corría el año 1996. El batería de Dream Theater escribió una larga lista en la que quedaron confirmados el Mr.Big, Billy Sheehan como bajista y el Stratovarius Jens Johansson como teclista. La elección de un guitarrista fue más complicada: Trevor Rabin, ex de Yes; Steve Morse de Deep Purple; Dimebag Darrell de Pantera o hasta Brian May de Queen fueron contactados. A unos les era imposible cuadrar su agenda, y otros simplemente dijeron que no. El proyecto quedó entonces en pausa, hasta que meses más tarde, al segundo intento, tras la insistencia de la discográfica, Mike Portnoy retomó negociaciones. La disponibilidad había cambiado. Tony Levin bajista de King Crimson y el teclista siempre pretendido por Dream Theater, Jordan Rudess, dieron el sí. El puesto de guitarrista volvió a ser un obstáculo, hasta que Portnoy, tirando por la calle de en medio, ofreció el puesto a su entonces compañero John Petrucci, quien aceptó encantado. Listos y preparados, Liquid Tensión Experiment acababa de nacer. Uno de los proyectos paralelos de mayor reputación de todos los pergeñados por miembros de Dream Theater cobraba por fin vida, pero con una filosofía muy distinta a ellos. Esta vez se trataba de improvisar, de tocar todos juntos en el estudio de grabación y observar qué sucedía. Y lo que sucedieron fueron dos estupendos álbumes, muy bien recibidos, el primero de los cuales sería editado en marzo de 1998…

Cuando todavía está colocado en el departamento de novedades de las tiendas de discos (de las pocas que desgraciadamente hoy existen) el último disco de Dream Theater, nos encontramos con el lanzamiento en solitario de su ínclito teclista. “Wired For Madness” es, si no me fallan las cuentas, el decimocuarto álbum en solitario de Jordan Rudess. Una carrera por sí mismo que comenzó cuando pocos lo conocían al final de los 80s y que llega hasta la actualidad plagada de trabajos de muy diverso pelaje. El neoyorkino siempre ha utilizado este tipo de discos para hacer de ellos el contenedor de ideas que no caben en su banda de turno, en este caso Dream Theater. Y lo hace sin ningún complejo. A veces con álbumes homogéneos, con una filosofía clara, y en otras ocasiones, como es el caso de su nueva obra, optando por recolectar canciones de diferente naturaleza. En “Wired For Madness” hay cabida para el rock progresivo y sinfónico de la vieja escuela; tiempo para la fusión y hasta momento para el blues. Todo es bienvenido en la inmensa mente musical de este prodigioso teclista e investigador y creador de sonidos sintetizados. Un disco disperso, mitad instrumental y en el que encontramos la discreta de voz de Rudess al lado de colaboraciones de lujo, como las del inmenso Marco Minnemann o su amigo en Dixie Dregs, Rod Morgenstein a los tambores. O si no guitarristas de la categoría de Vinnie Moore, Guthrie Govan, Joe Bonamassa o su compañero John Petrucci.

(Esta semana en Rocktopia: LIQUID TENSION EXPERIMENT, JORDAN RUDESS, DREAM THEATER, NICOLAS WALDO, GARY HOEY, BACKYARD BABIES y SWALLOW THE SUN)

Programa 13 de Abril de 2019

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La entrada en el nuevo milenio trajo un cambio sustancial a nivel general en el mundo de la música. La ausencia paulatina de una industria discográfica que marcara las pautas, y el avance de la tecnología, hicieron que, para bien y para mal, se democratizara todo, y gracias a ello volvieran a aflorar estilos que habían sido relegados a un segundo plano en la década de los 90s. Así, estilos como el metal melódico y bandas como Pyramaze, consiguieron su pequeña porción de popularidad, emergiendo a las primeras de cambio, como parte de una efervescente escena escandinava.
Fundada en 2001 en Dinamarca, la banda siempre tuvo un pie en Estados Unidos. Tanto es así que su primer cantante, Lance King, y su primer y actual teclista, Jonah Weingarten, son americanos, y que su primer show lo llevaron a cabo en Miniápolis. En 2006 Pyramaze editarían su segundo disco, se trataba de un álbum conceptual titulado “Legend Of The Bone Carver” con el que conseguirían buenas críticas, y ser invitados a formar parte del prestigioso festival Prog-Power, en su versión americana. Después de años de sequía, los fans del metal épico, melódico y facturado siempre con la pulcritud como norma, se reecontraban con bandas como ésta, con historias místicas y con discos como “Legend Of The Bone Carver”…

Lance King, el cantante que estampaba su firma vocal en ese disco de Pyramaze, ha aportado su voz a grupos de limitada repercusión pero respetable trayectoria en algunos casos, como Avian, Ilium o anteriormente Balance Of Power. Otra cosa que le tiene atareado es su sello discográfico y su carrera en solitario. “ReProgram” es su nueva obra, un disco poco arriesgado, pero en el que encontramos a un Lance King en perfecta forma. Los años no pasan por él, que sigue siendo un digno seguidor de cantantes icónicos como Geoff Tate o Bruce Dickinson, y esa es la senda estilística que sigue, con su metal melódico americano de guiños técnicos, muy bien ejecutado, co-producido y totalmente controlado por él mismo en todos los procesos, y además con colaboraciones de músicos de su entorno profesional, que no geográfico, como Kim Olesen (Anubis Gate), Markus Sigfridsson (Darkwater/Harmony), Morten Gade Sørensen (Pyramaze/Anubis Gate) o el gran Mattias IA Eklundh (Freak Kitchen). El resto de la producción corre a cargo de otro amigo como Jacob Hansen, productor de Volbeat o Evergrey y también miembro de Pyramaze…

(Esta semana en Rocktopia: PYRAMAZE, LANCE KING, AVANTASIA, BATTLE BEAST, MARCO SFOGLI, APPEARANCE OF NOTHING, CELLAR DARLING y ELUVEITIE)

Programa 6 de Abril de 2019

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Fair To Midland nacieron en 1998, en un pequeño pueblo del estado de Texas. Uno de esos lugares en los que nunca pasa nada, así que poco tienen que hacer los chavales al salir del instituto. Una de las alternativas es agarrar un instrumento y darle rienda suelta a la imaginación. Sin nada que perder se dejaron llevar por el estado musical imperante, por el cual los sonidos alternativos copaban muchas de sus influencias. Eran de Texas, pero podía haber sido de cualquier parte. A aquellos ascendentes musicales sumaron el gusto por hacer las cosas más sofisticadas, menos previsibles, con licencia para pisar lugares poco transitados, y terminar jugando en la liga estilística de bandas como Coheed and Cambria o 3.
Nunca demasiado convencidos de sus posibilidades, con idas y venidas de personal, tras dos álbumes de modesta acogida, justo cuando la banda estaba discutiendo seriamente su ruptura, recibieron una llamada de Serj Tankian, de System of a Down. Sus dos álbumes y shows en vivo habían llamado su atención, así que quería firmarlos para su sello discográfico. Esto reforzó la confianza de la banda y en junio de 2007 editarían “Fables from a Mayfly: What I Tell You Three Times Is True”, con toda la imaginería proveniente en gran medida de la afición del grupo por los cuentos infantiles y su poso misterioso. Recuperaron canciones de su anterior disco, las regrabaron con un productor del prestigio de David Bottrill y sus créditos en álbumes de King Crimson, Tool, Coheed and Cambria o Muse. Salieron de gira con Rage Against the Machine, Smashing Pumpkins, Queens of the Stone Age, o los propios Muse, además de la banda en solitario del mismo Serj Tankian, llegando a las listas de ventas norteamericanas…

Amigos y compañeros de escenario. Fair To Midland salieron de gira, confraternizaron y compartieron las tablas en alguna ocasión con otra banda muy distinta, pero con la que poseen puntos de encuentro: sus amigos Periphery. La banda de Washington DC edita en estos días su nuevo álbum, se trata del sexto disco y lleva por título “IV: Hail Stan”. Se trata del primero desde que uno de los pilares de la banda, el bajista y productor Adam Getgood, dejara la banda. Aunque la buena relación persiste, y Getgood ha tocado el bajo como músico contratado y co-producido el trabajo. Otra de las novedades es que “Hail Stan” es el primer álbum de Periphery editado por su propia compañía, lo que ha dotado al conjunto, según la propia banda, de una mayor libertad creativa. Así han tenido la oportunidad de trabajar en exclusiva por espacio de un año, en la composición y diseño del disco, y hasta se han permitido el lujo, gracias a esa libertad, de arrancar el álbum con una canción de 16 minutos.
Una de las bandas más representativas del djent y de esa evolución del prog-metal que emana directamente de las capacidades técnicas aplicadas al metalcore. Por eso, “IV: Hail Stan” es, más si cabe que nunca, una montaña rusa de atmósferas. Corrosivas, extremas o desesperadas por momentos, y ambientales y accesibles en instantes puntuales. Así son Periphery, y así van a seguir, y ahora aún más libres de ataduras externas…

(Esta semana en Rocktopia: FAIR TO MIDLAND, PERIPHERY, NEAL MORSE BAND, SPIRITS OF FIRE, ORPHANED LAND y THE QUIREBOYS)

Programa 23 de Marzo de 2019

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Pink Floyd estaban ya sólo capitaneados por David Gilmour cuando en 1988 publicaron su primer disco completo en directo. La alargada sombra de Roger Waters amenazaba, pero Gilmour fue más Gilmour que nunca y había preparado un nuevo disco de la banda en 1987. De la multitudinaria gira de presentación de aquel “A Momentary Lapse Of Reason” nacieron las grabaciones del posterior “Delicate Sound Of Thunder” realizadas en agosto de 1988, en el Nassau Coliseum, durante cinco noches consecutivas. Una grabación audiovisual casi como colofón al final de la gira inicial del “Momentary Lapse Tour 1987/88”. La calidad técnica de la puesta en escena habitual del grupo trató de plasmarse en esta diáfana grabación, con multitud de músicos sobre el escenario y toda la parafernalia de luz, sonido e imágenes tan característicos de Pink Floyd a lo largo de su historia.
La parte visual de los conciertos fue estrenada en formato VHS, Video CD y Laserdisc y nominada para un Premio Grammy por Mejor Video Musical de larga duración. Temas de lo que era su último disco en aquel entonces y rendiciones a los álbumes más vendidos del grupo…

Uno de los músicos que aparece en “Delicate Sound Of Thunder”, perteneciendo a Pink Floyd en sus últimas épocas (hasta se casó con la hija del teclista Richard Wright), es el bajista Guy Pratt. Sesionero de lujo, con créditos en innumerables álbumes de Madonna, Tom Jones, Rod Stewart o Gary Moore, Guy Pratt también es amigo de los alemanes RPWL y por eso ha colaborado con su bajo en su último “Tales From Outer Space”, el cual se pone en circulación en estos días.
Los Pink Floyd de Baviera editan su octavo disco. Un trabajo especialmente ambientado en las historias de ciencia ficción y el primero de estudio en cinco años. Con él recuperan las sensaciones de antaño. Nunca han ocultado su devoción por los universos floydianos, más bien todo lo contrario, esa es la senda en la que se sienten más cómodos y la que todos sus seguidores esperan. Así las cosas la nueva obra de RPWL no va a decepcionar a nadie, ya que en ella hallamos esa capacidad melódica, casi siempre accesible, que de cuando en cuando se adentra en escondites más sofisticados, aunque lo hace sin que nos demos cuenta, echando mano de uno de sus mandamientos fundamentales: la fluidez…

(Esta semana en Rocktopia: PINK FLOYD, RPWL, WHEEL, CICONIA, SOEN, CANDLEMASS y THE HEARD)

Programa 16 de Marzo de 2019

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Harmony se formaron en el año 2000 en la localidad sueca de Borås. El guitarrista Markus Sigfridsson, el batería Tobias Enbert, y el cantante Henrik Båth fueron los precursores de la banda, la cual tras su maqueta de 2001 consiguió firmar un contrato discográfico con el histórico sello Massacre con quienes editaron su disco de debut, aunque aquello no terminó de fraguar, así que para su segundo capítulo Harmony cambiaron de compañía discográfica. Aquel segundo disco se titulaba “Chapter II: Aftermath” y desde luego marcó un paso adelante en su desarrollo musical. La idea preconcebida permanecía intacta, seguía sin ser demasiado original pero las canciones tomaban nuevos bríos y cotas más altas de acabado, con la banda interpretativamente mucho más solvente. Una banda en la que Kristoffer Gildenlöw (hermano de Daniel y ex de Pain Of Salvation), se ocupaba por entero del bajo. Power metal melódico palmario y de temática cristiana…

Harmony siguen existiendo y fueron sin ninguna duda la semilla de la que germinó otra banda contemporánea como Darkwater. Ni más ni menos que cuatro de los músicos que grabaron el segundo trabajo de Harmony han firmado también el último disco de Darkwater, y curiosamente el quinto miembro de la actual formación es Simon Andersson quien también fuese bajista de Pain Of Salvation. El caso es que estos suecos nos ganaron desde la edición de su primer álbum y lo siguen haciendo más de diez años después, esgrimiendo los mismos argumentos, y haciéndolo con la misma competencia en su nuevo “Human”.
Darkwater forman parte de esa escena escandinava de bandas como Andromeda, Seventh Wonder o Circus Maximus las cuales no se distingue por su experimentación, o búsqueda de nuevos horizontes, pero sí por su pluscuamperfecta manera de aunar buenas canciones, cuajadas de melodías pegadizas, de cambios de tempo fluidos y coherentes. Todo dentro de un entorno eminentemente progresivo pero alejado de grandes exhibiciones instrumentales. Mención especial de nuevo para la voz de Henrik Båth, quien está pletórico, y con cuya nitidez y elegancia ejemplifica al grupo entero…

(Esta semana en Rocktopia: HARMONY, DARKWATER, PROTOMYTHOS, NI, THE INTERSPHERE, 22, TALES OF GLOOM y REEF)

Programa 9 de Marzo de 2019

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Quien más y quien menos puede reconocer que una banda como King Crimson ha sido una de las que mejor se ha adaptado al cambiante paisaje musical. La continuidad no ha sido la constante, sobre todo en las últimas dos décadas, pero el rey carmesí siempre ha mantenido viva su llama, aunque sea a través de proyectos paralelos.
En 1995 la banda de Robert Fripp hacía más de diez años que no editaba un LP. El EP “Vroom” había roto la sequía el año anterior, pero fue “Thrak” el álbum que definitivamente marcó el reinicio de estos pioneros de la experimentación progresiva.
Fripp comenzó a armar una nueva versión de la banda en 1993, con Adrian Belew, Tony Levin, Bill Bruford, Trey Gunn y Pat Mastelotto. Una formación con dos guitarristas, dos bajistas y dos baterías. Una alineación con formato de doble trío con la que explorar nuevas maneras de enfocar su música. Un álbum con una gran carga instrumental en el que tenían cabida las influencias pop traídas por Belew, pero también toda esa carga intransferible de sofisticación retorcida en una fórmula semi-instrumental que recuperaba algunas canciones de su anterior EP. La manera de adaptarse a los comprometidos 90s sin perder la esencia…

Pat Mastelotto saltó a la fama gracias a su periplo con la banda de AOR técnico Mr.Mister. La reputación ganada con ellos le valió para trabajar como músico a sueldo con muchos artistas e ingresar en la filas de King Crimson. Luego, gracias a ello, su prestigio se disparó aún más, habiendo participado desde entonces en múltiples proyectos como HoBoLeMa o más recientemente Mecca, aunque lo que le trae hoy hasta aquí es el que le une a los italianos Lorenzo Esposito Fornasari “LEF” y Carmelo Pipitone; y al ex bajista de Porcupine Tree, Colin Edwin. La reunión de estos músicos se llama O.R.k desde el año 2015 en el que debutaron discográficamente y “Ramagehead” es su tercera entrega. La colaboración de estos artistas de grandes capacidades y filosofía vanguardista nos trae de nuevo la fusión de la psicodelia acústica y el rock matemático preciso, con grandes dosis de melodías a veces emocionales, con esa carga histriónica y de caos controlado…

(Esta semana en Rocktopia: KING CRIMSON, O.R.K., COLD NIGHT FOR ALLIGATORS, KADINJA, ANDY JAMES, DREAM CHILD, LAST IN LINE y DEVIL’S HAND)