Programa 30 de Junio de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

En la mitad de la década de los 90, cuando internet todavía no era una realidad al alcance de cualquiera, resultaba difícil investigar y estar al tanto de lo que ocurría en todo el mundo, lejos de las directrices de la industria discográfica. En los mentideros se hablaba de la existencia de una banda norteamericana que parecían un cruce aproximado de Dream Theater e Yngwie J. Malmsteen. Aquel grupo se llamaba Symphony-X. Sus inicios dubitativos parecieron encontrar respuesta sólo en Japón y en los rincones más especializados de la vieja Europa. Aquel rumor iba creciendo con el paso del tiempo, hasta que en 1997 Symphony-X editaron su tercer disco, y el que significaría su carta de presentación oficiosa. Sus dos primeros álbumes habían mostrado buenas intenciones no siempre bien canalizadas, pero con “The Divine Wings of Tragedy” marcaron la diferencia. Un punto de inflexión puntualizado por el asentamiento de una formación capitaneada por el virtuoso guitarrista Michael Romeo y el versátil y poderoso cantante Russell Allen.
“The Divine Wings of Tragedy” estaba plagado de todos aquellos guiños a la música clásica de la que Romeo siempre ha sido devoto, combinados, por supuesto, con sus concluyentes guitarrazos y la consiguiente pirotecnia instrumental que daba los requeridos giros progresivos a su música. El primer eslabón consistente al que agarrar una trayectoria musical sin tacha que llega hasta nuestros días…

El nacimiento de Symphony-X vino derivado realmente de la carrera en solitario Michael Romeo. Esa carrera que abandonó evidentemente para volcarse en su propia banda, pero que va a retomar en las próximas semanas con la edición de su nuevo disco en solitario, al que ha titulado “War Of The Worlds / Pt. 1”.
Romeo ha querido verse rodeado de amigos de su entorno de absolutas garantías: ahí está el magnífico batería John Macaluso al que conocía de haber hecho sustituciones en el pasado en Symphony-X (además de ARK, TNT, Yngwie Malmsteen, etc); el bajista John DeServio, amigo suyo del instituto y miembro de Black Label Society; y el descubrimiento de Rick Castellano, un joven cantante al que llevaba siguiendo la pista desde hacía tiempo, y que ha respondido a esa confianza con una actuación deslumbrante.
Romeo dice que en “War Of The Worlds / Pt. 1″ pone “todas las cosas que ama de la música en una licuadora”. Eso significa que junto con las texturas de metal neoclásico y progresivo de rigor, rinde homenaje a los gigantes compositores de bandas sonoras como Bernard Herrmann y John Williams. Todo muy grandilocuente, bombástico y hasta de alguna manera cinemátográfico en momentos concretos…

(Esta semana en Rocktopia: SYMPHONY-X, MICHAEL ROMEO, 3.2, JOHN McGURK, LIZZY BORDEN, NIGHT FLIGHT ORCHESTRA, ULTRAPHONIX y REEF)

Anuncios

Programa 16 de Junio de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

Nuestra visita musical al pasado nos lleva esta semana a detenernos en un personaje de calado medio como Clive Nolan. Toda una eminencia para el movimiento de neo-prog-rock que se fraguó en el Reino Unido al final de los setenta y principio de los ochenta, al convertirse en el teclista de una de las bandas bandera de aquella generación, como lo es Pendragon.
Nolan venía de ser un talentoso y prometedor músico, con estudios clásicos en varios instrumentos de cuerda, composición, dirección y demás, por eso en algún momento de su trayectoria decidió liderar sus propios proyectos, además de continuar en Pendragon, y así fundar combos como Arena o Shadowland. Pero a Nolan le quedaba todavía una inquietud por aplacar, la de su vena más orquestada, teatral y operística. Y de esa idea nació su colaboración con la cantante polaca Anieska Suita. Primero fue a través de un disco lanzado bajo sus nombres, y luego firmando la colaboración con el nombre de Caamora. Un proyecto ideado con visos de transformarse en teatral ópera rock destinada al directo, tal y como sucedería poco después. El primer disco de Caamora sería un EP titulado “Walk On Water” en el que se nos mostraba una propuesta de rock ambiental, accesible, de cierto tono épico e incluso se podría pensar que algo de roce gótico…

Otro de los quehaceres principales y prioritarios de Clive Nolan es sin duda la banda que a principios de los noventa fundara junto al ex batería de Marillion, Mick Pointer. Esa banda llamada Arena. Una de las instituciones de la penúltima hornada de neo-prog-rock inglesa que sigue afortunadamente su camino lejos del estrés y de las presiones de la industria discográfica. “Double Vision” es su nuevo disco, y continúa la senda iniciada con la inclusión del vocalista Paul Manzi en el seno de la banda. Quizás no sea él exactamente el culpable, pero lo cierto es que desde que apareció, Arena ha transformado su sonido en algo menos lírico, menos grandilocuente y más conciso, dicho dentro de unos límites. El estupendo guitarrista John Mitchell apareció en el grupo hace muchos años y eso marcó un antes y un después, y lo mismo ha ocurrido con Paul Manzi y su forma de entender la música, quizás más accesible, no en vano es miembro de una banda tan comercial como Cats In Space. “Double Vision” es una labor de equipo, en la que los miembros de Arena se conjuran en favor de cada una de las canciones, y hasta el propio Clive Nolan deja que sus teclados se dispongan al servicio del conjunto…

(Esta semana en Rocktopia: CAAMORA, ARENA, KINO, MARC RIZZO, MILLENNIAL REIGN, GEORGE BELLAS y FOREIGNER)

Programa 19 de Mayo de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

Hay bandas que permanecen fieles a un estilo y a una filosofía musical a lo largo de toda su existencia, y hay otras que no dejan de mutar hasta llegar a encarnaciones de sí mismos que en un principio pudiesen parecer imposibles. Uno de esos grupos caracterizados por su metamorfosis continua es The Gathering.
A primeros de los años 90 se abrieron camino en la cambiante escena europea empuñando la bandera del incipiente doom metal, algo muy distante de lo que significó el que a la postre fue su último disco con la cantante Anneke Van Giersbergen.
La vocalista entró a formar parte del combo holandés resultando pieza clave para su cambio de estatus, el que venía vinculado también a su evolución permanente que los hizo estar cercanos al rock gótico, alternativo y al pop más oscuro.
“Home” fue el último trabajo con Anneke detrás del micrófono. Un álbum que volvió a no dejar indiferente a nadie, con su propuesta sosegada más veces pop que rock, pero en definitiva siendo fieles a sus principios de evolución continua que siempre les acarreó no pocos problemas con su compañía de discos…

La carrera musical de Anneke Van Giersbergen debe mucho sin duda a The Gathering, pero hay que reconocer que ella ha sabido mantenerse como una de las vocalistas del género más solicitadas. Su última colaboración discográfica la encontramos en estos días con la edición del nuevo álbum de los finlandeses Amorphis en el que ella participa.
Los contadores de las historias de los mil lagos llevan casi treinta años relatando leyendas de los bosques, de los ríos y de esos lagos infinitos que hacen de Finlandia un país tan especial y tan sujeto a mitos y fábulas. Las que estos aguerridos músicos llevan argumentando tanto tiempo, y en los últimos años además exhibiendo una forma creativa sin tacha. La sublimación del death metal melódico y progresivo, con guiños a su folclore, y la inclusión para “Queen Of Time”, nombre de su nuevo disco, de elementos orquestales.
Después casi doscientos conciertos en apoyo de su anterior disco, Amorphis tocaron su último show un sábado de septiembre de 2017 en Helsinki. Tuvieron día libre el domingo y comenzaron los ensayos para este nuevo disco el lunes. Trabajo a destajo que ha cristalizado en la captura de la inspiración de sus últimos tiempos. La brutalidad, la épica y las atmósferas intensas…

(Esta semana en Rocktopia: THE GATHERING, AMORPHIS, BARREN EARTH, PAUL WARDINGHAM, LORDS OF BLACK, CORELEONI y PERFECT PLAN)

Programa 5 de Mayo de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

Hay discos sobre los que se podría escribir un libro. Un relato hablando de su “antes” y su “después”.
Tom Scholz trabajaba como ingeniero para la empresa de fotografía y electrónica Polaroid. Todo lo que ganaba allí lo invertía en su gran obsesión: la música. Por eso con aquel dinero, poco a poco fue construyendo su propio estudio de grabación en el bajo de su casa. Eran los primeros años 70, cuando semejante tecnología no estaba al alcance de cualquier bolsillo. Scholz, músico de academia, estaba obsesionado con lo que para él era la banda perfecta, una en la que las guitarras crujientes tuvieran tanto peso como las voces cristalinas y poderosas. Scholz se obsesionó hasta, con el transcurrir de los años, confeccionar una maqueta en la que tocaba casi todos los instrumentos con la aportación de la voz de su ahora colega Brad Delph, el guitarrista Barry Goudreau y el batería Jim Masdea. Aquel combo fue bautizado como Mother’s Milk y la cinta a modo de demo sería remitida a todas las discográficas de la época. Negativas y oídos sordos, hasta que Epic los fichó y los mandó a grabar su primer disco a California. Tom Scholz no quería grabar fuera de casa, y se las apañó para engañar a la discográfica que pensaba que estaban de sesiones de grabación en Los Ángeles. Para entonces el nombre del grupo ya había cambiado, siendo rebautizados como Boston.
Después de un despegue dubitativo, el estreno de Boston, con un incrédulo Tom Scholz aún trabajando a jornada completa para Polaroid, se convirtió en el disco de debut de mayores ventas hasta ese momento. A día de hoy más de 20 millones de copias le hacen ser uno de los álbumes más vendidos de la historia de la música…

Amor a su propia banda y creer en sus propias posibilidades, esas fueron algunas de las razones para que Michael Sweet, cantante de Stryper, abandonase a Boston en 2011, tras casi cuatro años con ellos. Pero Sweet quería seguir incrementando la historia de su grupo, que había quedado en la incertidumbre y que a partir de entonces se tornó en algo de nuevo fiable y con vocación de permanencia. Habían vuelto en 2003, pero fue entonces cuando su estabilidad los consolidó, llegando a grabar ya siete discos durante el siglo XXI. El último de ellos se llama “God Damn Evil” y es uno de los más contundentes que jamás hayan grabado. “God Damn Evil” es la declaración de principios que por antonomasia la banda de California lleva abanderando desacomplejadamente desde sus inicios. Con un Michael Sweet rotundamente estelar a la voz, como en él es por otra parte habitual, y una nueva colección de buenas canciones de cierta aspereza sónica, la que ellos han decidido para que “God Damn Evil” los lleve por territorios en los que las dudas no existen…

(Esta semana en Rocktopia: BOSTON, STRYPER, SWEET & LYNCH, DOKKEN, MIKE GIANELLI, ADAGIO, AYREON y ASHA)

Programa 14 de Abril de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

No hay duda de que Escandinavia ha sido cuna de muchas de las bandas de metal melódico de siempre. En 1989 se fundaba Conception… Un grupo probablemente aparecido no en el lugar equivocado, pero sí en un momento inoportuno. El combo liderado por el guitarrista Tore Ostby y el excelente cantante Roy Khan atrajo para sí la atención de muchos fans que habían quedado huérfanos de grupos nuevos de referencia. Aficionados que buscaban refrescar la lista de bandas como Queensrÿche o Crimson Glory. Aunque Conception eran un nombre por sí mismo y añadían a su música esa elegancia escandinava del norte de Europa que era parte inseparable de su propuesta.
En 1995 editarían su tercer disco titulado “In Your Multitude”, el que para muchos representa la cima del estilo con el que comenzaron y el cual abandonarían ligeramente para su siguiente obra.

Roy Khan abandonó Conception en 1997 para convertirse en la nueva voz de la banda de Florida, Kamelot. Después de 12 años dejó la actividad debido a problemas físicos y también para dedicarse activamente a ayudar a su comunidad cristiana.
Kamelot han seguido con Tommy Karevik, otro vocalista escandinavo, en este caso sueco, alumno aventajado de la forma de cantar de Khan. El nuevo disco de Kamelot con él es una realidad. Se edita en estos días con el nombre de “The Shadow Theory”. El tercer esfuerzo contando con sus servicios, en la línea de lo que siempre han intentado hacer, desde su irrupción en los noventa. Una de las bandas paradigmáticas del prog-power y metal sinfónico de todo el mundo. Nuevas canciones, pero la misma música épica del grupo, repleta de simbolismos. Un viaje psicológico a través de la complejidad de la mente humana. Estímulos a través de los medios, de la tecnología, experimentos sociales e inteligencia artificial. Un notable álbum de uno de los máximos representantes en su estilo…

(Esta semana en Rocktopia: CONCEPTION, KAMELOT, AXEL RUDI PELL, RAINBOW, STRUCTURAL DISORDER, DAY SIX, VALIS ABLAZE y MINISTRY)

Programa 10 de Marzo de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

Historias de OVNIs para abrir la edición de hoy del programa a través de nuestro habitual disco del recuerdo. Hoy reivindicamos el pasado oscuro de una banda legendaria como UFO. Ellos abanderaron el hard rock más tradicional británico a partir de su tercer disco de estudio, pero los primeros años del grupo no habían seguido esos derroteros. Antes de la transformación y bajo la batuta a la guitarra de Mick Bolton, UFO editaban dos LPs en los que la vanguardia y la experimentación eran parte indispensable de su idiosincrasia. Eran tiempos de creativa agitación y eso se plasmó ya en su primer álbum denominado simplemente “UFO 1”. Las versiones de nombres del Rock and Roll y el Blues como Eddie Cochran o de Bo Diddley convivían con sus propias canciones, atraídas por la psicodelia y las probaturas con distorsiones e imágenes estéreo. En 1970 se publicaría el disco de debut de UFO. Sin demasiado tirón en su país, pero llegando al Top-30 de ventas en Alemania y también con repercusión en Japón. Un álbum que por derecho propio debe entrar en los anales de la historia como disco seminal y parte de los cimientos del heavy rock…

En la metamorfosis que un par de años después sufrió UFO, fue fundamental el concurso de un guitarrista que por entonces no llegaba a la veintena y que se llamaba Michael Schenker. Uno de los guitarristas más importantes de su generación, hombre clave de esa escena europea sobre todo de mitad de los ochenta.
Michael Schenker ha seguido ahí desde entonces, nunca demasiado grande, pero jamás olvidado. Así ha llegado hasta el presente, con ciertos altibajos, pero editando discos en los últimos años del todo respetables. “Resurrection” es el último de ellos, y se edita en estos días. Esta vez bajo el apelativo de Michael Schenker Fest, que se une a la lista de los distintos alias que ha ido acuñando con el paso del tiempo, aunque para la mayoría de los mortales sigue siendo un disco de Michael Schenker. El caso es que bajo ese apodo actual de “Fest” Aparecen los nombres de los vocalistas principales que Schenker ha tenido a su lado a lo largo de su carrera: Gary Barden, Graham Bonnet, Robin MacAuley y el más reciente Doogie White forman el cuarteto de cantantes que se reparten la mayor parte de estas estupendas doce canciones. La maestría de un Schenker que vuelve a sentar cátedra en el arte de escribir riffs de guitarra sencillos y mágicos como sólo el sabe hacer…

(Esta semana en Rocktopia: UFO, MICHAEL SCHENKER, PHANTOM-V, GRAHAM BONNET, COSMOQUAD, DUKES OF THE ORIENT, PHIL LANZON y THRESHOLD)

Programa 24 de Febrero de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

Las coordenadas temporales introducidas en nuestra máquina del tiempo, nos transportan esta semana hasta el año 1987, al momento de la publicación de un disco titulado “Wild Frontier”. El álbum que supuso un pequeña revolución dentro del sello que en los trabajos anteriores había acuñado el guitarrista irlandés Gary Moore. Y es que este “Wild Frontier” reivindicaba precisamente ese espíritu irlandés bien entendido del que Moore hacía gala en muchos momentos. Temporalmente quedaba de lado el hard rock europeo de alta escuela, para concebir un disco que aunaba la tradición musical y social de una temática territorial complicada, y por otro la investigación tecnológica que le llevaron a Moore a emplear secuenciadores en lugar de baterías reales, y demás herramientas de grabación de nueva hornada de la época.
Hubo polémica. Muchos pensaron que Gary Moore se estaba desvinculando de sus raíces, pero muy al contrario “Wild Frontier” era un guiño al pasado folclórico del que nunca quiso separarse. Además el tiempo le dio la razón, y aquel disco de 1987 se convertiría en su trabajo más vendido hasta ese momento…

Como sucede en las ocasiones que tenemos oportunidad para ello, el disco del recuerdo de esta semana es la elección personal de la banda que va a ser protagonista hoy de nuestro disco importante. Hace algunos días nos poníamos en contacto con los suecos Reach y ellos amablemente nos comentaban que ese “Wild Frontier” de Gary Moore es uno de sus discos de cabecera, y no en vano ellos mismos tienen una banda paralela de tributo al guitarrista irlandés.
Reach nacieron en 2012 y tres años después lanzaban su disco de debut, el cual siendo un álbum muy decente no los diferenciaba de otros tantos grupos de su procedencia y edad. Salieron de gira con Eclipse; tocaron aquí y allá, y poco más tarde separaron sus caminos de los del cantante Alex Waghorn. Reach quedaban conformados como trío, con el peso de la voz y de la composición en el hasta entonces sólo guitarrista Ludvig Turner. A partir de ahí y hasta la consecución de su flamante y nuevo “The Great Divine”, todo ha sido evolución. Romper cadenas con un pasado más conservador, para entrar en territorios de mucho mayor empaque, modernidad y desde luego originalidad. El espectro de Reach se ha expandido hasta límites inesperados para entregarnos un trabajo inteligente y sofisticado, en el que la variedad está a la orden del día. Sin abandonar su origen melódico, pero haciendo acopio de nuevas y potentes armas además de algún guiño Pop…

Programa 17 de Febrero de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

Materia de historia basada en los primeros años de siglo dentro de un movimiento ciertamente saludable y diverso como el brasileño. Bandas como Sepultura o Angra abrieron el camino y otros contemporáneos suyos tardaron un poco más en encontrar su vía de escape, como es el caso de Khallice. Ellos comenzaron su carrera en 1994 como banda de versiones de Rush, Pink Floyd, Led Zeppelin y Deep Purple. Después de años trabajándose una reputación en su zona, al final de 2001 entrarían en estudio para registrar “The Jouney”, su primer álbum, que vio la luz casi dos años después debido a diversos problemas. Las cosas no estaban yendo a la perfección para la banda de Brasilia. Un cambio de suerte se atisbaba cuando en tan sólo seis meses se agotó la primera tirada del disco. Pero todo parecía ir demasiado despacio. En 2007 la reputada y muy activa por entonces discográfica Magna Carta, puso sus ojos en ellos para reeditar su primer disco. Canciones para las que el tiempo había pasado, pero que les valieron para ser elegidos como teloneros de Dream Theater en su tour brasileño de 2008. Más tarde el líder del grupo, Marcelo Barbosa, pasó a formar parte de la banda del ex cantante de Angra, Edu Falaschi, y todo llegó a su fin…

Así que Marcelo Barbosa es un viejo conocido para todos, y el último guitarrista en incorporarse a la disciplina de sus compatriotas Angra. Barbosa debuta discográficamente con ellos en su nuevo lanzamiento. “Omni” es el noveno disco de Angra, y ha sido fenomenalmente producido de nuevo por Jens Bogren en Suecia. Ha contado con colaboraciones como la de la cantante de Arch Enemy, Alissa White-Gluz, y nos trae a unos Angra exponiendo una vez más esos argumentos que los han acompañado casi siempre, con leves variaciones, pero siguiendo su línea habitual. Un poco de power metal aquí, un poco de metal melódico allí, incursiones en territorios progresivos, épica y los guiños que de vez en cuando la banda de Rafael Bittencourt ha hecho a la música tradicional brasileña.
Album conceptual, un conjunto de cuentos cortos de ciencia ficción que conecta los conceptos de discos anteriores como “Holy Land”, “Rebirth” o “Temple of Shadows”. Un disco para no decepcionar a sus fans de siempre. Medido y acabado al detalle…

(Esta semana en Rocktopia: KHALLICE, ANGRA, LIONE-CONTI, THERION, MARTY FRIEDMAN, GALACTIC COWBOYS, TY TABOR y RADIO MOSCOW)

Programa 3 de Febrero de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

No es habitual que un álbum recopilatorio de un grupo termine por convertirse en un clásico de la banda. Sin embargo, los padres del ruido metálico, Motörhead, hicieron que muchos quedaran convencidos con la retrospectiva discográfica que significó “No Remorse”. Una colección de canciones muy bien elegidas, que se ampliaba con otros cuatro temas inéditos, que hacían de plataforma de presentación de los nuevos Motörhead en su versión de 1984. Por primera vez, la formación pasaba de tener fisonomía de trío a aparecer como cuarteto, con la incorporación de los guitarristas Phil Campbell y Würzel, además del batería Pete Gill y evidentemente la figura del jefe Lemmy Killmister.
Su compañía de discos lo había preparado todo. Se trataba de un reinicio para la banda británica, mirando al pasado y apuntando al futuro con esas nuevas composiciones y la elaboración de un video-clip del single extraído con el nombre de “Killed By Death”, que entraría en la MTV por todo lo alto, pero después fue censurado alegando escenas de violencia gratuita (nada relevante, y menos con la perspectiva actual), pero al fin y al cabo un contratiempo que no evitó que aquella canción permaneciera en el repertorio del grupo hasta 2014…

Poco queda ya de aquellos extintos Motörhead de 1984. Con la muerte de Lemmy y antes de Würzel y la desaparición total de la banda.
Pertenecer a Motörhead ha sido para muchos de sus miembros, algo más que pertenecer a una banda de rock. Ese es el caso de Phil Campbell, el guitarrista superviviente de aquella formación, y a la postre el último guitarrista de sus historia.
Campbell es carne de escenario. Lo fue durante décadas con Motörhead, y lo quiere seguir siendo ahora con su propio grupo: Phil Campbell and the Bastards Sons. En realidad, los Hijos Bastardos son los tres hijos adultos de Campbell: Tyla, Todd y Dane, en el bajo, la guitarra y la batería, respectivamente, mientras su amigo Neil Starr se encarga de las voces. Todo queda en casa y la honestidad sigue siendo su primer mandamiento, algo que canaliza ahora en un tono musical más hardrockero, pero con un sonido concluyente de producción impecable, para las directas canciones que completan su primer larga duración “The Age Of Absurdity”, sucesor de su EP de debut, editado hace un par de años. Un notable álbum de hard rock palmario y compacto…

(Esta semana en Rocktopia: MOTÖRHEAD, PHIL CAMPBELL AND THE BASTARD SONS, BLACK LABEL SOCIETY, JOE PERRY, TONY MACALPINE, SONS OF APOLLO, JEFF SCOTT SOTO y AMMUNITION)

Programa 20 de Enero de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

La localidad inglesa de Birmingham fue el lugar de nacimiento de Judas Priest, Ozzy Osbourne, Magnum o una banda ahora de culto que apareció quizás unos años más tarde de lo que hubiese sido ideal para sus intereses: Marshall Law.
El vocalista Andy Pyke venía de trabajar con Barbara Schenker, hermana de Michael Schenker, en la banda Viva. En 1988 formó Marshall Law y las cosas empezaron rodar con giras abriendo para nombres como Yngwie Malmsteen. Su carrera nunca fue de éxito triunfal, pero sí de una evolución gradual que iba en realidad a contracorriente de las nuevas tendencias. En 1993 grababan su disco “Power Game”, con el que vendieron más de 35.000 copias, solo en Japón, en las primeras semanas de su publicación. El disco mostraba a unos Marshall Law siguiendo la estela dejada por la NWOBHM, y grupos como Judas Priest, pero intentando hacer acopio de nuevas sonoridades con referencias para Queensrÿche y bandas de ese estilo…

Aquel batería que grababa ese disco de Marshall Law se llama Lee Morris. Después de estar con ellos pasó a formar parte de los góticos-doom Paradise Lost y ahora, sorpresivamente a juzgar por el estilo del grupo, es el nuevo batería de otra banda de Birmingham como Magnum. Él no es el único nuevo miembro del grupo, ya que el teclista Rick Benton también se estrena con Magnum en éste “Lost On The Road To Eternity”, añadiendo un plus de vitalidad a las nuevas canciones de los veteranísimos rockeros británicos.
La fórmula es la que llevan acuñando más de 40 años. Las composiciones de Tony Clarkin son la piedra filosofal del grupo. Así que, dependiendo de su inspiración, los álbumes de Magnum resultan en mayor o menor medida acertados. En este caso los hados han estado de su lado y “Lost On The Road To Eternity” pasa por ser uno de sus mejores obras en los últimos diez o quince años. El vigésimo disco de estudio de Magnum posee todas las señas por las que se los reconoce, pero además en su mejor versión: la de las melodías recordables, la carismática voz de Bob Catley mostrándose emotiva y todos esos arreglos con sabor a entrañable…

(Esta semana en Rocktopia: MARSHALL LAW, MAGNUM, PARADISE LOST, TOOTHGRINDER, DUSTIN BEHM, PROSPEKT, ANUBIS GATE y DEFECTO)