Programa 25 de Febrero de 2017

rocktopia-pdcst-17-02-25

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

Hablar de una banda como Thin Lizzy es hacerlo de un grupo realmente especial. Nacidos en los suburbios de Dublín, engendrados con la necesidad de canalizar la desesperanza de su generación a través de sus canciones, fueron una banda de marcado carácter irlandés, pero capaces de exportarlo a otros puntos del planeta, algo que no sucedió de forma inmediata, sino más bien gradualmente. De hecho no fue hasta el año 1976 cuando el éxito rotundo les llegó desde los Estados Unidos de América. Ocurrió con la publicación de “Jailbreak”, su sexto larga duración. Las escasas ventas de su anterior disco habían hecho que la presión de su compañía de discos se cerniera sobre ellos. Agenda apretada, un productor de escaso prestigio y la obligación de entregar un álbum que salvase su contrato discográfico. El estrés jugó en su favor y “Jailbreak” se convirtió en el disco más laureado de la banda, acogiendo en su seno algunos de los temas más imperecederos de la banda de Phil Lynott.

Las polémicas reuniones de Thin Lizzy a partir de la mitad de los noventa, y muchos años después de la muerte de su esencial alma máter, Phil Lynott, han sido una constante que ha deparado en muchos casos animadversión hacia un proyecto moralmente desautorizado por la ausencia de Lynott. Afortunadamente alguien recapacitó, y los músicos agrupados bajo el nombre de Thin Lizzy, decidieron rebautizarse como Black Star Riders y así recobrar el respeto de un gran número de fans.
Black Star Riders publicaban recientemente su nuevo álbum, el tercero de su discografía, y otra vez un estupendo disco de hard rock en la línea inevitable de Thin Lizzy, pero ya con la conciencia tranquila como banda secuela de estos, pero no como usurpadores de un nombre semi-sagrado. “Heavy Fire” es su título.
La columna vertebral formada por Scott Gorham, Ricky Warwick y Damon Johnson nos deparan diez canciones producidas por un profesional de la talla de Nick Raskulinecz (Foo Fighters, Deftones, Rush…), con todo el encanto de hard classic rock de aquella época, pero propulsado por una vitalidad solo comparable a la fe en sí mismos que Black Star Riders prueban atesorar en cada nuevo lanzamiento.

(Esta semana en Rocktopia: THIN LIZZY, BLACK STAR RIDERS, RAVENEYE, ELDORADO, DER ELEFANT, DGM, SONATA ARCTICA y EDENBRIDGE)

Programa 22 de Octubre de 2016

rocktopia-pdcst-16-10-22

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

Nuestro particular museo de antigüedades para iniciar cada una de las ediciones del programa. Antigüedades más o menos longevas. La que nos va a ocupar hoy data del año 1989, el de la edición de “Flying In A Blue Dream”, el disco con el que Joe Satriani cerraba un ciclo de éxitos y reconocimiento desde que irrumpió en el mercado discográfico en 1986, después de abandonar su trayectoria como profesor de luminarias como Steve Vai, Kirk Hammett o Alex Skolnick.
Satriani se había convertido en un guitarrista de moda. Nominado a premios Grammy, adulado como músico de categoría especial. Con “Flying In A Blue Dream” se instalaba definitivamente en los anales de la música Rock, siendo seguramente su álbum más variado hasta la fecha. De hecho, y por primera vez, osaba cantar en algunas canciones del disco. Un álbum en el que se atrevía con el blues, con el funk Rock, con las baladas, con el banjo y con otro tipo de experimentos; llegando al estatus de disco de oro en USA…

Joe Stariani pasó de maestro a estrella, y de mentor en la distancia a recomendador de primera mano. Uno de sus últimos consejos musicales es el joven guitarrista británico Oli Brown cuya banda, RavenEye, ha acompañado a Joe Satriani de gira, significando para ellos un auténtico espaldarazo en su carrera musical, algo que debe ser reforzado tras la publicación de su primer larga duración, el magnífico “NOVA”.
RavenEye nacían hace escasamente dos años en la localidad de Milton Keynes. Era la consecuencia natural de las peripecias de Oli Brown, quien con la vitola de nueva promesa del blues de las islas y su insultante juventud comenzó su carrera discográfica sin haber cumplido aún la veintena, consiguiendo en poco tiempo el beneplácito de revistas como Classic Rock o Mojo.
Con la intención de remozar su sonido y sus ideas, RavenEye se puso en marcha en forma de trío y para deleite de los que han tenido oportunidad de verlos en directo. La música contenida en “NOVA” está preparada para ello, con la solidez que da la experiencia en las tablas y la soltura del talento en plena vía de escape. Un amasijo consistente de hard Rock bluesero, con un componente eminentemente moderno y espíritu casi grunge, pero con la capacidad instrumental y vocal del sensacional Oli Brown…

(Esta semana en Rocktopia: JOE SATRIANI, RAVEN EYE, THE APOCALYPSE BLUES REVUE, TRUCKFIGHTERS, RIVERSIDE, D.G.M., EVERGREY y PAIN)