Programa 8 de Diciembre de 2018

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Cuando en agosto de 1997 la banda noruega Conception se separó, cada uno de sus miembros se dedicó a buscar nuevos horizontes: el cantante Roy Khan pasó a formar parte de Kamelot y el guitarrista Tore Otsby decidió ser algo más aventurero, optando por crear una nueva formación con la cual explorar nuevos territorios. Ese combo se llamó ARK y fue ideado también por otros dos incipientes músicos del momento como Jorn Lande a la voz y el excelso batería John Macaluso. Entre los tres se encargaron de todos los instrumentos grabados para el primer disco del trío. Era el año 1999, el panorama musical demandaba un plus de audacia y ARK respondieron a ello con un compendio de hard rock enrevesado, con una sonoridad bastante terrenal. La voz de Jorn aportaba ese punto inevitable a clasicismo hardrockero; Macaluso el virtuosismo percusivo y Otsby todo ese atrevimiento para añadir elementos de, incluso, fusión o flamenco, para dar con una propuesta de tendencias progresivas, pero fuera de las clasificaciones convencionales. La acuciada impronta de ARK y su particular propuesta, además del carácter volátil de sus componentes, no permitió que la banda terminará de cuajar, pero nos dejó dos discos más que interesantes…

La presencia de Conception en el imaginario metalero se ha ido ampliando con el paso de todos estos años, hasta convertirse prácticamente en un grupo de culto, sobre todo a partir de que muchos los descubriesen por la presencia de Khan en las filas de una banda más popular como Kamelot. Pero la anunciada desvinculación con la industria musical musical y la retirada del cantante en su Noruega natal, hizo que con el paso de estos últimos años se rumoreara una reunión de Conception, algo confirmado después y materializado por fin en estos días con la publicación de su esperado disco de retorno. Se trata de un EP titulado “My Dark Symphony” con el que retoman su legado allí donde lo dejaron. En un lugar desde el cual poder echar mano de todos aquellos estilos con los que han querido y podido coquetear desde que publicaran su primer álbum en 1993, y como ese disco de debut también, esta primera obra de Conception en el siglo XXI ha sido producida y editada por la propia banda, a través de su sello discográfico y financiado en parte por una exitosa campaña de crowdfunding. Puede que no sea una obra maestra, quizás no, pero “My Dark Symphony” posee una personalidad tan fuerte y una filosofía de querer hacer las cosas de nuevo a su manera, que hacen que sean muy altas las expectativas de cara a un nuevo disco ya en forma de larga duración…

(Esta semana en Rocktopia: ARK, CONCEPTION, KAMELOT, GEOFF TATE, JASON BECKER, FOREIGNER, ACCEPT y STRATOVARIUS)

Programa 16 de Junio de 2018

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Nuestra visita musical al pasado nos lleva esta semana a detenernos en un personaje de calado medio como Clive Nolan. Toda una eminencia para el movimiento de neo-prog-rock que se fraguó en el Reino Unido al final de los setenta y principio de los ochenta, al convertirse en el teclista de una de las bandas bandera de aquella generación, como lo es Pendragon.
Nolan venía de ser un talentoso y prometedor músico, con estudios clásicos en varios instrumentos de cuerda, composición, dirección y demás, por eso en algún momento de su trayectoria decidió liderar sus propios proyectos, además de continuar en Pendragon, y así fundar combos como Arena o Shadowland. Pero a Nolan le quedaba todavía una inquietud por aplacar, la de su vena más orquestada, teatral y operística. Y de esa idea nació su colaboración con la cantante polaca Anieska Suita. Primero fue a través de un disco lanzado bajo sus nombres, y luego firmando la colaboración con el nombre de Caamora. Un proyecto ideado con visos de transformarse en teatral ópera rock destinada al directo, tal y como sucedería poco después. El primer disco de Caamora sería un EP titulado “Walk On Water” en el que se nos mostraba una propuesta de rock ambiental, accesible, de cierto tono épico e incluso se podría pensar que algo de roce gótico…

Otro de los quehaceres principales y prioritarios de Clive Nolan es sin duda la banda que a principios de los noventa fundara junto al ex batería de Marillion, Mick Pointer. Esa banda llamada Arena. Una de las instituciones de la penúltima hornada de neo-prog-rock inglesa que sigue afortunadamente su camino lejos del estrés y de las presiones de la industria discográfica. “Double Vision” es su nuevo disco, y continúa la senda iniciada con la inclusión del vocalista Paul Manzi en el seno de la banda. Quizás no sea él exactamente el culpable, pero lo cierto es que desde que apareció, Arena ha transformado su sonido en algo menos lírico, menos grandilocuente y más conciso, dicho dentro de unos límites. El estupendo guitarrista John Mitchell apareció en el grupo hace muchos años y eso marcó un antes y un después, y lo mismo ha ocurrido con Paul Manzi y su forma de entender la música, quizás más accesible, no en vano es miembro de una banda tan comercial como Cats In Space. “Double Vision” es una labor de equipo, en la que los miembros de Arena se conjuran en favor de cada una de las canciones, y hasta el propio Clive Nolan deja que sus teclados se dispongan al servicio del conjunto…

(Esta semana en Rocktopia: CAAMORA, ARENA, KINO, MARC RIZZO, MILLENNIAL REIGN, GEORGE BELLAS y FOREIGNER)

ROCKTOPIA 15 de Octubre de 2011

Descarga y/o escucha siguiendo este link: ROCKTOPIA – 2011-10-15.mp3

Hoy iniciamos, no sólo con un álbum del pasado, sino además con un trabajo ciertamente minoritario y prácticamente olvidado ante la poca respuesta que obtuvo por parte del público en su mommento. En 1997, una banda de Birmingham llamada Native Cain editaban su disco de debut titulado “The Primitive Soul”. El disco les serviría para llamar la atención de la parroquia hard-rockera británica, en una época muy poco propicia para la propuesta musical de Native Cain.
El mal trabajo promocional de su compañía de discos retrasó la incidencia del álbum, y no sería hasta dos años después de la edición del disco, cuando el nombre de Native Cain tendría una mínima repercusión en el circuito underground británico. Giras junto a Bob Catley y cobertura por parte de una revista del prestigio de Classic Rock, les abrirían levemente las puertas de algunos clubes de conciertos del país, aunque finalmente Native Cain no conseguirían despegar. Aquel disco, “The Primitive Soul”, planteaba paisajes de hard rock melódico y clásico, intentando dar un giro con planteamientos algo más modernos, pero carecía de una producción lo suficientemente nítida, aunque eso no era ningún obstáculo para descubrir en Native Cain la magnífica voz de su cantante Lee Small, quien nos traía los ecos del gran Glenn Hughes.

Para cualquier admirador de Lee Small, en vista del poco éxito real conseguido por él en su carrera, fue una buena noticia comprobar como pasaba a formar parte de los británicos Shy, para sustituir a un cantante tan poco parecido a él como Tony Mills. Esa unión entre Shy y Lee Small ha ido cristalizando hasta llegar a nuestros días con la edición del primer disco fruto de esa alianza. Es el nuevo disco de Shy, el cual han titulado de forma homónima, supongo, y como suele suceder en estos casos, en referencia a un nuevo renacimiento del grupo. El caso es que estos nuevos Shy con Lee Small a la cabeza parecen haber encontrado la fórmula adecuada con celeridad. El nuevo trabajo, lejos de pretender reeditar viejas fórmulas, o clonar episodios pasados, se centra en rejuvenecer las señas de identidad de Shy, manteniendo la línea melódica de siempre, pero complementándola con las nuevas posibilidades que trae Lee Small y su flamante voz.

(Además esta semana en Rocktopia: FOREIGNER, LESLIE WEST, NIELS VEJLIT, KARMAKANIC, REDEMPTION y ARACHNES)