Programa 4 de Mayo de 2019

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En 1994, cuando la escena rockera norteamericana estaba copada por sonidos alternativos, industriales o extremos, un guitarrista como Michael Romeo se sentía fuera de lugar. Sus pasiones musicales estaban muy lejos de todo aquello. Él adoraba a los grandes compositores clásicos, las bandas sonoras, el rock progresivo y el metal neoclásico. O sea, justo lo contrario de los intereses de la industria discográfica y el gran público. Pero Japón siempre está allí para las causas imposibles, y Romeo se refugió en las audiencias del país nipón para poder darle acogida a su primer disco en solitario. La reacción a su primera obra sería lo suficientemente buena, como para que su compañía de discos le propusiera montar una banda, dejar a un lado su condición solo instrumental y enfocar su carrera a largo plazo. Romeo dio el sí. En pocos meses Symphony-X eran una realidad. La premura hizo que el casting de músicos y la posterior grabación de su primer álbum se realizarán a toda prisa. Por eso su disco homónimo de 1994 es considerado hoy en día, y con todas las razones, como un disco que no ha terminado de envejecer bien, con su tono amateur y su producción deficiente. Pero aquel trabajo tubo el mérito de acaparar atenciones, sentar precedentes y, además, no desentonaba tanto con los lanzamientos de algunos de sus coetáneos, también marcados por el signo de lo underground….

Symphony-X fueron, han sido y siguen siendo, una banda fundamental para Myrath, y es que estos comenzaron siendo una banda tributo de los primeros durante sus años iniciales de existencia, y además hicieron las veces de teloneros durante la gira de presentación del último álbum de Symphony-X. En aquella gira presentaron a toda Europa sus credenciales como bastión del metal exótico venido desde el norte de África. Myrath continúan con su carrera de crecimiento gradual en lo comercial y de afianzamiento de una propuesta por la que mezclan con notable fluidez la música de sus ancestros y la que les ha traído hasta aquí, que no es otra que el metal melódico de ribetes progresivos entregado en la bandeja de la pulcritud, y arreglado convenientemente con la intención de ser cada vez más accesible. La banda de Túnez da un paso más en ese sentido con la edición de “Shehili” con el que han terminado de apuntalar su sonido…

(Esta semana en Rocktopia: SYMPHONY-X, MYRATH, TILLIAN, FOREVER STILL, SEMANTIC SATURATION, LONELY ROBOT, DARK SUNS y SOURCE)

Programa 4 de Febrero de 2017

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Todos los géneros musicales tienen en su particular olimpo discográfico obras sobre las que casi todo el mundo, tanto crítica como público, se ponen de acuerdo para ponderar su influencia, su capacidad para marcar un momento en el tiempo. Uno de esos trabajos con rango de paradigma es “Operation: Mindcrime”.
Queensrÿche habían partido de unos orígenes bastante cimentados sobre la base de bandas como Iron Maiden o Judas Priest, pero la banda de Seattle, movidos por la juventud y la audacia, jamás quisieron permanecer inmóviles en su evolución. Los pasos hacia adelante dieron con un trabajo muy innovador para la época como el ejemplar “Rage For Order”, pero en el año 1988 llegarían al que seguramente fue su punto definitivo de creatividad en forma de disco conceptual, con una imaginería similar a la del libro de George Orwell “1984”, así nacía “Operation: Mindcrime”, una piedra filosofal para el metal técnico y fuente de inspiración para montones de bandas que mencionan este trabajo como una referencia infaltable. Lujosa producción a cargo de Peter Collins, quien venía de trabajar con Rush, y que conseguía el encuadre perfecto, estilista detallado y dramático, para que “Operation: Mindcrime” adquiriera su propia dimensión. Un álbum que tardó en consolidarse en las listas de ventas; que tardo en crecer algunos meses antes de ser considerado como obra maestra…

Ya lo hicimos la semana pasada, y volvemos a hacerlo ahora. Y es que ese disco del recuerdo que acaba de sonar es la elección personal, el disco que han seleccionado para introducir su música los miembros de Odd Logic.
¿Y quiénes son Odd Logic?, pues Odd Logic es una banda realmente minoritaria, de esas que nos cruzamos de vez en cuando en Rocktopia, y que nos hacen arquear las cejas pensando “cómo es posible que grupos como éste no formen parte de alguna compañía discográfica que los impulse y respalde”, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de bandas mediocres (por qué no decirlo) que a día de hoy engrosan las filas de demasiados sellos discográficos.
Así pues Rocktopia se pone en modo divulgativo o defensor de las causas perdidas, según se mire, para presentaros a Odd Logic:
Ellos nacen después de la disolución de MINE, un grupo de grunge de Seattle, que llegó a girar y a tocar, incluso abriendo para nombres como Sting, John Waite o Journey. El caso es que tras la desaparición de MINE, el guitarrista y vocalista Sean Thompson decidió perseguir su verdadera pasión musical, la cual tenía más que ver con artistas como Kings’X, Yes, Kansas, Rush o los propios Queensrÿche entre muchos otros. Así se establece Odd Logic, como proyecto unipersonal en el que Thompson se hacía cargo de todo instrumento o voces que aparecían en sus primeros discos, editados a partir de 2004. El proyecto fue tomando forma, perdurando en el tiempo, acogiendo nuevos miembros, hasta llegar a “Effigy” su nuevo y sensacional disco, en el que todas esas influencias de diferente procedencia, encuentran un punto en común para dar personalidad propia a Odd Logic…

(Esta semana en Rocktopia: QUEENSRYCHE, ODD LOGIC, MARILLION, THE MANTLE, FOREVER STILL, THE MURDER OF MY SWEET, PRIDE OF LIONS y SEVEN)