Programa 10 de Noviembre de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

La muerte de Randy Rhoads significó una tragedia a nivel personal para Ozzy Osbourne, pero también una situación traumática a nivel musical. Ozzy y su mujer Sharon se embarcaron en la búsqueda de un guitarrista que lo sustituyera. Querían que tuviera una imagen impactante y, por qué no, modernizar su estilo y hacerlo más efervescente. El casting fue exigente. En el camino se quedaron músicos del nivel de George Lynch, pero el elegido final sería un tal Jaje E. Lee, quien venía de tocar con bandas de segundo nivel como Rough Cat. El primer disco de Lee con la banda de Ozzy llevó por título “Bark At The Moon”. Banda remozada además por la presencia de músicos de prestigio como Bob Daisley al bajo, Don Airey a los teclados o Tommy Aldridge a la batería, siguiendo esas premisas de actualizar conceptos y adaptar su propuesta a los nuevos tiempos de mitad de los ochenta. Aquel fue un álbum de gran repercusión popular y excelentes ventas, pero críticas poco favorables. El paso del tiempo dejó entrever la polémica con respecto a quién había compuesto la mayoría de aquellas canciones, y es que al parecer obligaron a los miembros del grupo a firmar un contrato por el cual desistían de sus derechos de autor. Al final la canción que nombraba al álbum se convirtió en una de las imprescindibles de Ozzy hasta nuestros días…

En 2014 Jake E. Lee despertaba por fin de un letargo musical de décadas de silencio. Puso en marcha un nuevo combo llamado Red Dragon Cartel, e invitó a algunos personajes como Robin Zander de Cheap Trick, el cantante de Maiden Paul Di’Anno, Scott Reeder de Kyuss o Maria Brink de In This Moment. Cuatro años después, Red Dragon Cartel vuelven con un álbum exento de esas colaboraciones que en muchos casos distraen. Una remozada formación en la que además de al jefe Jake E. Lee, encontramos al bajista y productor Anthony Esposito (ex de Lynch Mob); a Phil Varone (ex de Skid Row) y repite el cantante Darren Smith, más acertado en esta nueva entrega que en la primera, en la que le escuchamos demasiado forzado. “Patina” es el nombre de esta nueva obra en la que las huestes del guitarrista norteamericano se muestran algo más sobrias que en el primer capítulo. Tanto es así que se trata de un trabajo al que es necesario darle mas tiempo y espacio, para al final encontrar en él un buen balance de lo que ha sido la cara más clásica de Lee, representado por los inigualables Badlands, pero intentando darle un enfoque más actual, en lo que alguien podría encontrar similitudes puntuales con el post-grunge. Una mezcla de estilos cercanos no siempre fáciles de armonizar, pero que en el caso de Red Dragon Cartel puede significar el establecimiento de una línea musical a seguir…

(Esta semana en Rocktopia: OZZY OSBOURNE, RED DRAGON CARTEL, ULTRAPHONIX, HYVMINE, MARTY FRIEDMAN, FATES WARNING, REDEMPTION y LEAH)

Programa 2 de Junio de 2018

AQUÍ: Descarga directa (Mp3/192Kbps)

La vida de Glenn Hughes dio un brusco cambio a mejor cuando su recuperación en cuerpo y alma se hizo efectiva después de muchísimos años consumiendo todo tipo de drogas. Ya era simplemente milagroso que estuviese vivo, pero aún más que hubiera resucitado artísticamente, haciendo que tocar y componer música fuese su única y nueva adicción. En el año 2004 el cantante y bajista británico se encontraba inmerso en la grabación de discos junto a Tony Iommi y también para el proyecto Voodoo Hill al lado del guitarrista italiano Dario Mollo. Pero la carrera en solitario de Hughes no paraba y tuvo a bien editar un doble CD en directo y DVD con el nombre de “Soulfully Live In The City Of Angels”. Se trataba de la grabación de un concierto exclusivo el cual tuvo lugar en el Sound Image Studio de Hollywood el 11 de enero de aquel año 2004. Un show ofrecido en la intimidad a un selecto grupo de invitados. Estaban en la banda el batería de Red Hot Chili Peppers, Chad Smith, o el guitarrista de Hughes de entonces JJ.Marsh, y además hacía voces el malogrado cantante de Quiet Riot, Kevin Dubrow…

Hughes será cabeza de cartel del Garage Sound Festival, en la noche del sábado 9 de junio, interpretando canciones solamente de Deep Purple. Y otros de los que tocarán ese mismo día son los suecos Graveyard.
La banda de Gotemburgo lleva desde 2006 siendo una de las puntas de lanza de esa nueva generación de talentos que hacen suyo el hard rock setentero, psicodélico y felizmente anacrónico. En el año 2016 amenazaron con tirar la toalla, debido a diferencias musicales y demás, y de hecho así lo hicieron, pero tan solo unos meses después, la recapacitación y algún cambio en la formación devolvían a Graveyard a los escenarios y al estudio de grabación con el productor Chips Kiesbye, tomando las riendas. Un tipo con créditos en discos de Hellacopters, Bonafide o Michael Monroe, entre otros. “Peace” es el nombre de este nuevo trabajo de Graveyard, y como lo que no te mata te hace más fuerte, con él la banda escandinava retorna a los sonidos más ásperos y pesados. Sin trampa ni cartón. Sin toques de postproducción o la utilización de un simple metrónomo. Intentando capturar la tantas veces invocada energía del directo, aunque siempre dejando espacio para momentos más pausados y acústicos marca de la casa…

(Esta semana en Rocktopia: GLENN HUGHES, GRAVEYARD, GUN, NUCLEAR WINTER, JOHN 5, HYVMINE, DREYELANDS y STATUS MINOR)