Programa 14 de Diciembre de 2019

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“Hacer algo sin saber que estás colaborando a la invención de una cosa a la que más tarde le ponen nombre”. Eso debieron de pensar unos jóvenes de Seattle cuando después de muchas peripecias terminaron formando una banda a la que llamarían Alice In Chains. No sabían lo que era el grunge, porque aún no se había etiquetado esa corriente subcultural, pero su primer disco titulado “Facelift” está considerado también el primero en llegar a disco de oro dentro de ese género. Fue antes de que Nirvana lanzaran su “Nevermind” y todo comenzase a tener un factor pretendidamente cohesivo, y es que la propuesta de la banda de Jerry Cantrell y Layne Staley poco tenía que ver con lo que ofrecía el grupo de Kurt Cobain. En Alice In Chains existían más referencias al metal tradicional y menos efectista, y pocas influencias venidas de corrientes como el punk o el rock más corrosivo. Porque la corrosión de ellos emanaba de sus propias vivencias personales, y se plasmaba en sus armonías oscuras y en sus voces desesperadas de mensajes a veces desesperanzados.
Giraron con gente tan dispar como Van Halen, Poison, Anthrax, Megadeth o Slayer. Eran momentos de deshubicación, hasta que el término “grunge” fue acuñado y Alice In Chains pasaron a ser una de las cartas mágicas del poker formado también por Soundgarden, Pearl Jam y Nirvana…

Alice In Chains es la primera banda que citan como influencia los protagonistas de nuestro disco de portada esta semana. Se trata de un grupo al que no conocíamos hasta ahora pero que ha representado una pequeña y agradable sorpresa. Vienen desde Portugal y se llaman Blame Zeus.
Ellos se formaron en Oporto hace nueve años y “Seethe” es su tercer disco en estudio. La evolución y mejora desde sus dos primeros álbumes ha terminado por traducirse en un sólido lanzamiento en el que continúan la línea marcada por sus antecesores, aunque el resultado es simplemente mucho mejor. La banda declara que ha sido necesario que trascurran estos años y que hayan pasado por las experiencias musicales pertinentes para llegar a las capacidades técnicas y creativas que ahora les permiten afrontar un álbum tan convincente como “Seethe”, en el que exploran mejor que nunca sus influencias de rock y metal alternativo, pero que ellos reconocen también del blues o del prog-rock. Al final todo queda disipado por su propia personalidad, como queda por fin probado con su tercer disco de estudio y con diferencia el mejor de ellos..

(Esta semana en Roktopia: ALICE IN CHAINS, BLAME ZEUS, CELLAR DARLING, PATRICK HEMER, PAUL GILBERT, MOLLY HATCHET, ARENA y NIGHTWISH)

ROCKTOPIA 30 de Junio de 2012

Descarga siguiendo este link: ROCKTOPIA – 2012-06-30.mp3

Robben Ford es un super-experimentado e hiper-prestigioso guitarrista que comenzó su andadura en los primeros años setenta, cuando todavía era un chaval y acompañaba a la banda de su padre, la Charles Ford Blues Band. Con el paso del tiempo, de las sesiones de grabación y conciertos como músico a sueldo, Robben Ford se convirtió en un músico de altas prestaciones, llegando a formar parte de la banda de Miles Davis y siendo miembro fundador de los Yellowjackets. Su estilo fusionero a medio camino entre el jazz y el blues, le llevó sobre sus propios pasos cuando en 1992 montaba un trío al que llamó The Blue Line, junto a los magníficos Tom Brechtlein a la batería y Roscoe Beck al bajo. Los tres, los recién estrenados Blue Line, grababan su disco de debut en aquel año. Un trabajo simplemente titulado “Robben Ford And The Blue Line” con el que Robben Ford se despachaba a gusto, sacando a flote al energía blusera y siempre controlada, que había solapado en ciertos momentos de su carrera. Blues Rock blanco, fino… elegante y de ejecución académica, con alguna canción instrumental como la que abría el trabajo, titulada “The Brother”, dedicada a los hermanos Jimmie y Stevie Ray Vaughan, y que sonaba en una onda muy similar a lo que el propio Eric Johnson hacía en aquella época. Es nuestro disco del recuerdo…

Después de tantos años, la firma de Robben Ford sigue siendo una garantía en muchos lanzamientos de artistas que cuentan con él como músico de sesión, tal y como ocurre con su colega Michael Landau. Juntos formaron hace un par de años Renegade Creation, un combo de lujo junto a Jimmy Haslip y Gary Novak. Los cuatro, reputadísimos instrumentistas, que han estampado su firma musical en trabajos para innumerables artistas como Miles Davis, Michael Jackson, Seal, Steve Perry, George Harrison, Marty Friedman, Allan Holdsworth, Geroge Benson o Chick Corea.

Ellos visitan España:
El 6 de julio están en el Festival de Jazz de San Javier, en Murcia; el 10 en Córdoba, en el Córdoba Guitar Festival; el 13 saltan a las Islas Canarias, tocando en Las Palmas De Gran Canaria, en la Plaza de Santa Ana, y al día siguiente, el día 14, en Santa Cruz de Tenerife, en la Plaza del Auditorio, ambos conciertos pertenecientes al festival Canarias Jazz…

Discográficamente el segundo álbum de Renegade Creation es también una realidad, se titula “Bullet” y continúa por la senda abierta en el primer capítulo, tal y como esperábamos de ellos desde el principio, con su garantía de Blues Rock de alta alcurnia, con episodios más relajados y fusioneros. A fuerza de groove, a fuerza de sabiduría musical y de clase incontestables. Es nuestro disco de portada…

(Además esta semana en Rocktopia: ELDORADO, MILLION DOLLAR RELOAD, JEFF LOOMIS, PATRICK HEMER, ODDLAND y ANATHEMA)

ROCKTOPIA 21 de Enero de 2012

Descarga y/o escucha siguiendo este link: ROCKTOPIA – 2012-01-21.mp3

Corría el año 1987 cuando Tony Iommi y la saga histórica de Black Sabbath estaban pasando las horas más bajas de toda la trayectoria de semejante leyenda musical. Las idas y venidas de músicos incluidos cantantes como Ray Gillen, Glenn Hughes y Ian Gillan habían sumido a los Sabbath en una profunda crisis de identidad que hacia peligrar su futuro. Fue entonces cuando un desconocido vocalista llamado Tony Martin fue elegido para propagar la palabra “sabática” en el disco de 1987 “Eternal Idol”, regrabando las partes vocales que ya habían sido registradas por el huido Ray Gillen. Tony Martin nunca sería valorado en su justa medida, a pesar de ser en gran parte responsable de mantener el buen nombre de Black Sabbath sobreviviendo de forma muy coherente en los años de menos popularidad del grupo. “Eternal Idol” significó el comienzo de una época de estabilidad que condujo a la banda de Tony Iommi a recuperar su estatus de mito con la vuelta de Ronnie James Dio y las diferentes reuniones con Ozzy Osbourne…

Black Sabbath fue sin duda una excelente carta de presentación para que Tony Martin cimentara su posterior carrera musical, si bien no de manera multitudinaria, sí con trabajos muy correctos con proyectos como Phenomena o Forcefield, colaboraciones para Empire o Misha Calvin, su carrera en solitario o la reunión que de vez en cuando da sus frutos discográficos, mano a mano con el guitarrista italiano Dario Mollo. Esa reunión en un principio bautizada como “The Cage” llega hasta nuestros días con “The Third Cage”, como su nombre indica, el tercer capítulo de la unión Mollo/Martin, de nuevo recreando esos pasajes en los que ambos se sienten a sus anchas: guiños al heavy rock más clásico de los propios Black Sabbath, Rainbow o Dio, complementados por otros cortes más encaminados hacia el hard rock…

(Además esta semana en Rocktopia: PATRICK HEMER, HOUSE OF SHAKIRA, IRON ATTACK, SOUL SECRET, THREE SEASONS y ASHES 2 ASHES)