Programa 23 de Noviembre de 2019

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Durante la década de los noventa muchos de los estilos que triunfaron en la década anterior quedaron relegados a vivir en base a un estatus de culto. Algunos mercados como el japonés aguantaron el vuelco de tendencias y también en Europa, aunque a nivel minoritario, bandas jóvenes surgían desoyendo las órdenes no escritas de la industria discográfica. Suecia era ya entonces un país en el que convivían artistas de los más diversos pelajes, con la garantía con la que casi siempre despachan las cosas, a toda fidelidad. Y así surgió una banda como Jekyll & Hyde, ahora prácticamente olvidados, pero cuna de músicos que luego fueron parte de formaciones como The Poodles, Talisman, Royal Hunt, Evergrey o Hammerfall entre otros.
Jekyll & Hyde eran jóvenes y se notaba, había muchos aspectos que depurar en su puesta en escena. Eran jóvenes, pero en lugar de decantarse por las modas imperantes prefirieron emular a sus héroes más recientes, y por eso su propuesta recordaba a la de bandas como Skid Row, pero sobre todo a Guns’N’Roses. En 1998 editaban “Heavenly Creatures”, su segundo álbum, y el que posiblemente terminó siendo el favorito de su corta discografía. Los ecos de la banda de Axel Rose y Slash eran patentes, se cruzaban con el carácter intransferible escandinavo. Sonaban bien, aunque quedaban lejos de los originales, y en cualquier caso representaban una propuesta fresca, válida y que algunos les servía para mantener viva la llama de un pasado feliz…

Es curioso como después de liquidar Jekyll & Hyde, sus componentes: el cantante Jakob Samuel; el guitarra Pontus Norgren y el otro guitarrista Marcus Jidell se centraron en la consecución de un grupo en formato de trío, con tintes épicos, power metaleros y versados en los cuentos de Tolkien. Luego Samuel y Norgren formaron los festivos The Poodles, pero Markus Jidell sintió la llamada de su “yo” más épico con Royan Hunt; más serio con Evergrey y más oscuro después con The Doomsday Kingdom, o con Avatarium.
Avatarium fueron creados en 2012 por dos prestigiosos músicos de la escena doom clásica como los Candlemass, el bajista Leif Edling y el teclista Carl Westholm. Después de la salida de ambos fuera de Avatarium, Marcus Jidell ha quedado como principal factotum del grupo, junto a la que es su esposa y cantante de la banda Jennie Ann Smith. “The Fire I Long For” es el título de su nuevo trabajo, con el que suman una pieza más a su cada vez más sólida discografía. No muchos hubieran apostado por la continuidad de lo que parecía en sus inicios un proyecto. Ahora ese poso de estabilidad se nota a cada paso que dan, y este nuevo disco no es una excepción. Avatarium prueban ser capaces de atraer hacia sí mismos una buena paleta de influencias que, sin embargo, logran armonizarse en torno a un concepto en el que el doom sirve como elemento común. Leif Edling todavía ha contribuido con tres canciones a la consecución de este disco, mientras Ann Smith dice que Bob Dylan o Leonard Cohen siguen siendo una influencia en la consecución de sus letras simbólicas. Todo es un esfuerzo en busca de los equilibrios: sombras y luz; densidad y ligereza. La voz cautivadora de Ann Smith respaldada por un sonido mastodóntico de base de ritmo, el que han conseguido para la ocasión en los Estudios DeepWell de Estocolmo, con la producción del propio Marcus Jidell…

(Esta semana en Rocktopia: JEKYLL & HYDE, AVATARIUM, CANDLEMASS, TORBEN ENEVOLDSEN, PRETTY MAIDS, THE DARK ELEMENT y AUTUMN)

Programa 9 de Febrero de 2019

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Puede que los 90s hayan sido la época en la que más de moda estuvieron los discos de tributo. Se pusieron en boga álbumes acústicos, también los de grupos de rock con orquesta clásica de respaldo, y esos en los que músicos de todo tipo y filiación rendían homenaje a ciertos artistas, unas veces por admiración y otras por simple encargo lucrativo. Supongo que ese editado en 1999 con el nombre de “Whole Lotta Blues: Songs Of Led Zeppelin” tendría un poco de todo: músicos que sí habían bebido de las fuentes zeppelianas como Eric Gales y otros para los que Zeppelin no eran más que unos chavalitos como el caso de Otis Rush. El factor que definitivamente diferenciaba esta colección de canciones era en realidad que en este disco aparecían temas por su puesto firmados por Jimmy Page, Robert Plant, John Paul Jones y John Bonham, pero también temas de otros a los que Zeppelin habían versioneado a lo largo de su historia, e incluso alguna canción de las que siempre se rumoreó que la banda británica habían plagiado para escribir sus propios temas. Era una forma de humildemente completar un círculo abierto por Led Zeppelin, ellos hijos del blues, y de su aureola de la más terrenal música del diablo…

Eric Gales participó activamente en ese disco de tributo a Zeppelin, una de las tantas colaboraciones que ha realizado a lo largo de su extensa carrera, la cual llega hasta nuestros días con la edición de su último disco titulado “The Bookends”.
Él grabó su primer álbum cuando tan solo tenía 16 años, estuvo en la cárcel por asuntos de droga y posesión de armas, y cuando volvió a lo que mejor sabe hacer, lo hizo con todas las de la ley, creando discos que le han mantenido como favorito de nombres como Joe Bonamassa, Tosin Abasi de Animals as Leaders, o el mismísimo Carlos Santana. Dave Navarro dijo de él que “el hecho de que no fuera considerado el nombre más grande dentro de los guitarristas era un misterio”. El caso es que “The Bookends” nos trae al gran Eric Gales haciendo un repaso a gran parte de su muestrario de estilos e influencias. Los que le han llegado a interesar a lo largo de su trayectoria. Así en él encontramos blues, soul-rock o funk-rock. King’s-X, Jimi Hendrix o Albert King viven por igual como inspiración de sus nuevas canciones…

(Esta semana en Rocktopia: LED ZEPPELIN TRIBUTE, ERIC GALES, WALTER TROUT, ROBBEN FORD, TORBEN ENEVOLDSEN, HEART, THUNDERMOTHER y MASTODON)

ROCKTOPIA 22 de Febrero de 2014

ROCKTOPIA Pdcst 14-02-22

Descarga y/o escucha siguiendo este link: http://www.mediafire.com/listen/1kv6fhq9krhy6lr/ROCKTOPIA_-_2014-02-22.mp3

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En el inicio de la edición de hoy del programa recordamos la agitada escena europea de mitad de los ochenta. Multitud de géneros musicales en pleno estado de ebullición afloraban desde todos los rincones del viejo continente. Holanda, país pequeño pero cuna de grandes músicos, fue el lugar de nacimiento de Adrian Vandenberg, pintor y guitarrista de la banda que llevaba su nombre, la cual se hizo acreedora de cierto éxito tras la edición en 1982 de su disco homónimo, sorprendentemente gracias a una balada bastante discreta como “Burning Heart”. Sin embargo Vandenberg eran mucho más que eso, y su crecimiento musical se demostró con sus posteriores lanzamientos, los cuales, curiosamente, lejos de cosechar mayor popularidad vieron como su éxito se debilitaba poco a poco. Paradójicamente cuanto mejor era el grupo peor era su promoción y menor su calado entre el público. De esa manera llegó en 1985 “Alibi”, el trabajo más completo de Vandenberg y a su vez el de menor repercusión, a pesar de su enorme categoría como álbum de Heavy Rock melódico en la línea de lo que entonces estaban haciendo bandas como Def Leppard, Heavy Pettin o el mismo Michael Schenker…

Adrian Vandenberg fue mano derecha de David Coverdale en Whitesnake durante años, después de clausurar su grupo y hasta que el cantante británico puso en stand-by su banda al comienzo de los 90s. Después prácticamente desaparecido en combate, Vandenberg se centró en su otra debilidad artística: la pintura.
Por el camino firmó un notable disco de Hard Rock visceral junto a otros ex componentes de Whitesnake en los efímeros Manic Eden. Y ahora vuelve recuperando precisamente ese mismo espíritu básico, rodeado de músicos jóvenes, en una nueva formación bautizada con el nombre de Vandenberg’s Moonkings.
Un soplo de aíre fresco de classic Rock en la vena de aquellos fugaces Manic Eden, recuperando ese gusto por lo elemental de otros guitarristas afines como John Norum.
Después de 17 años de silencio discográfico Adrian Vandenberg retorna con su nueva banda, apostando por las raíces de su inspiración y contando además con la colaboración de David Coverdale, con quien se marca una de sus canciones favoritas de su periodo con la serpiente blanca.
Feliz vuelta, la de Vandenberg y sus Mookings con su disco homónimo. Es el disco de portada en la edición de hoy de Rocktopia.

(Además esta semana en Rocktopia: KAMCHATKA, WE HUNT BUFFALO, TORBEN ENEVOLDSEN, SAFFIRE, UNTIL RAIN y ONLIRYCA)