Programa 17 de Noviembre de 2018

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En la sección del “Disco del recuerdo” con la que abrimos Rocktopia cada semana, hoy tenemos una de las bandas más icónicas del género al que decisivamente contribuyeron a crear. Hoy vamos a arrancar con Judas Priest. Su despegue comercial ya había tenido lugar con su tercer disco de 1977, pero Judas Priest perseguían su particular sueño americano, un mercado del que esperaban sacar aún más beneficio del que habían cosechado hasta entonces. Así que llegó 1982 y editaron “Screaming For Vengeance”. Grabado en unos estudios emblemáticos en aquella época como los Mediterráneo Studios de Ibiza -también llamados Ibiza Sound-, con los que Judas tenían especial conexión. “Screaming for Vengeance” alcanzó el número once en las listas británicas y el número diecisiete en las americanas, donde llegaron a cifras de doble disco de platino, con más de cinco millones de copias vendidas a día de hoy en todo el mundo. La fórmula no era muy distinta a la de los discos que le precedían. Números de heavy metal incontestables se mezclaban con canciones más directas con vocación comercial. Tal era el caso de “You’ve Got Another Thing Coming”, la cual entró en el álbum de pura casualidad. Un tema sin terminar que sería finalizado a toda prisa en el mismo estudio de grabación, y que sin embargo terminó convirtiéndose en uno de los himnos de la banda inglesa…

“Screaming For Vengeance” fue disco de platino en Canadá. El álbum de Judas más vendido hasta entonces en el país norteamericano. Quizás por ello el single “You’ve Got Another Thing Coming” pasó a ser un clásico para la parroquia canadiense, y quizás por ello una banda de allí como Striker lo incorporan como versión a su último trabajo. La banda de la provincia de Alberta pasa por ser uno de los ejemplos más frescos de la actualidad en cuanto a revivir y poner en valor lo mejor del heavy rock de los años ochenta. Esa es su filosofía musical y la llevan a cabo con todas las consecuencias. En lo ético y estético. Con toda coherencia, la máxima credibilidad y lo más importante, con estupendas canciones las cuales llevan plasmando en sus discos desde que en 2009 debutasen con su primer EP. Por si fuera poco, y fieles a esa filosofía de tenacidad llevan editando un disco cada año desde 2016, y su nuevo “Play To Win” está en las tiendas desde hace un par de semanas. Ellos mismos se definen como “Una mezcla clásica de heavy metal, hard rock y el hair metal de los 80… Voces potentes y limpias, coros pegadizos, armonías vocales e impresionantes solos de guitarra”…

(Esta semana en Rocktopia: JUDAS PRIEST, STRIKER, GRAHAM BONNET, VEGA, GREG HOWE, CARVING COLOURS, WANDERING VAGRANT y LACUNA COIL)

Programa 12 de Mayo de 2018

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A pesar de nacer en un momento en el que las modas imperantes no les ayudaban, sino más bien todo lo contrario, Buckcherry se las arreglaron desde sus inicios en 1995 para destacar, y lo hicieron de la misma manera que una década antes bandas como Guns’N’Roses o Motley Crüe lo habían hecho, o sea, pateándose los escenarios de los clubs más humeantes de California; dejándose el sudor y la sangre en cada actuación, y haciendo mucho ruido. Después de tres años batiéndose el cobre, Buckcherry habían conseguido llamar la atención a la antigua usanza. Sorpresivamente para la época, en 1998 fueron enviados a Toronto para grabar con un productor de la categoría de Terry Date, y materializar por todo lo alto su disco de debut. Público y crítica convinieron tajantemente que estábamos ante una explosión de adrenalina sónica e insolencia pocas veces escuchada desde la irrupción de Guns’N’Roses. En abril de 1999 se editaba el primer y homónimo álbum de Buckcherry, consiguiendo llegar a disco de oro en Estados Unidos y también en Canadá. Su hard rock descarado recordaba a los propios Guns’N’Roses, a Aerosmith y a AC/DC, y lo hacía con toda frescura…

Buckcherry va a ser una de las atracciones del estupendo cartel de la segunda edición del Garage Sound Festival. Otra de las apariciones que promete, es la de los holandeses DeWolff.
Son todavía jóvenes, pero ya experimentados. Comenzaron cuando sus edades estaban entre los 13 y 17 años, así que ahora, todavía con toda una carrera por delante, pueden decir que pocos grupos han tocado tanto y en tantos lugares. “Thrust” es su nuevo disco. Ellos dicen que han intentado dejar un poco de lado sus producciones más setenteras de sus anteriores discos, y puede ser, pero eso no es obstáculo para que, éste su sexto LP de estudio, suene una vez más felizmente anacrónico, repleto de psicodelia y con todas esas trazas de las bandas de, para ellos abuelos, que escribieron con letras de oro el rock de los 60s y 70s. Guiños a sus adorados Jimi Hendrix, The Doors o Led Zeppelin en este “Thrust”, firmado por estos niños prodigio que han teloneado a eminencias como Ten Years After o Deep Purple. De hecho el bajista de estos, Roger Glover, declaró entonces su admiración por ellos, sus nietos musicales…

(Esta semana en Rocktopia: BUCKCHERRY, DEWOLFF, STONE BROKEN, GREG HOWE, WANDERING VAGRANT, TOMORROW’S EVE y SAFFIRE)